Crítica de 28 Semanas después: terror inteligente y apocalíptico : NeoCineTv

Crítica de 28 Semanas después: terror inteligente y apocalíptico



Simplemente impresionante. Hay un dicho popular que dice que segundas partes nunca fueron buenas excepto El Padrino II. Pues ahora también hay que añadirle otra excepción y con letras mayúsculas, 28 SEMANAS DESPUÉS. Juan Carlos Fresnadillo director de esta magnífica secuela está llamado a ser uno de los mejores directores del mundo y con tan solo dos películas en su filmografía, ésta de la que hablo y su muy muy recomendable ópera prima Intacto, una obra maestra del cine.

Hay que darle las gracias a Danny Boyle por haber visto dicha película, y al quedarse prendado de ella, elegir a Fresnadillo para la secuela de 28 Días después que Danny rodó. Hay que darle las gracias también por no llenarse de orgullo y decir que haría él mismo 28 Semanas después, cediendo la batuta de mando a otro director.

Y ese director al que le tocó la barita mágica fue nada más y nada menos que al español Juan Carlos Fresnadillo que ha convertido 28 Semanas después en una fascinante película superior a la gran primera parte.

Un comienzo de película frenético como pocas otras veces podemos ver, rodada con cámara en mano y de una brutalidad asombrosa. Un Robert Carlyle (Don) sin escrúpulos corriendo para salvar la vida de unos zombis (personas infectadas por el virus) dejando atrás un reguero de sangre y vísceras que te pone los pelos de punta haciéndote saltar del asiento cuando ves que no hay escapatoria posible.

Con esta acción comienza la mejor película de zombis desde las creadas por George A. Romero, para después dejarnos un poco tranquilos durante los próximos veinte minutos donde vemos la llegada de los hijos de Don, meses después a un Londres asolado, tomado por el ejército de los Estados Unidos, el cual está repoblando la ciudad poco a poco y donde están vivendo unas 15.000 personas en la denominada zona verde. El virus parece erradicado hasta que... lo dejaré aquí para no destripar más la película y manteneros en tensión mientras la veis.

Porque de eso es de lo que no carece. Tensión de principio a fin y un terror como hacía tiempo que no se veía. No ese terror adolescente palomitero al que nos tiene acostumbrado la industria norteamericana, el cual no es terror sino sustos. Aquí Fresnadillo le da el aire del buen cine de terror donde realmente no sabes que va a pasar, si hay alguien o no. Lo mejor la escena donde la doctora va acompañada de los chiquillos, todo a oscuras, dirigiendo a los niños por donde tienen que ir, gracias a la mira telescópica de visión nocturna que lleva. Escena terrorífica y que no sabes donde meterte.

El terror es la oscuridad y la angustia por sobrevivir cuando se vuelve a propagar el virus. Un terror inteligente con toques gores que hará que Fresnadillo sea el nuevo icono rifado por las grandes industrias made in USA.

Las escenas de acción están rodadas todas cámara en mano que hace que a veces te marees, pero le da un toque de realismo comparado al que le dio Spielberg en Salvar el Soldado Ryan.

Lo mejor: El principio, esos 15 primeros minutos que te dejan pegado a la pantalla. La escena a oscuras con la visión nocturna. Y sobre todo el final que te deja impactado. Un plano secuencia impresionante que pone el broche de oro a esta gran secuela.

Lo peor: La escena del helicóptero segando a los zombis se podía haber evitado. Y que seguramente habrá tercera parte según ha indicado ya Danny Boyle.

Nota - Muy Buena 9/10